Durante su mensaje del día, el obispo Edir Macedo enfatizó que recibir el Espíritu Santo está directamente vinculado a la decisión personal de entregar la vida a Dios.

Según él, la salvación y el nuevo nacimiento no se producen por mérito, religiosidad o tradición, sino por la fe acompañada de la entrega.

Citando el ejemplo de los dos criminales crucificados junto al Señor Jesús, el obispo recordó a la congregación que solo uno de ellos se salvó porque eligió creer.

«Solo uno decidió entregar su vida. Creyó en el Señor Jesús», afirmó.

El Nuevo Nacimiento requiere Renuncia
Además, el Obispo explicó que recibir el Espíritu Santo significa comenzar una nueva vida. Para ello, es necesario renunciar a la vieja naturaleza, a los propios deseos y a la voluntad personal.

“Para tener una nueva vida, hay que morir. La vieja naturaleza tiene que morir”, declaró.

Enfatizó que el sacrificio del Señor Jesús abrió el camino para que todos reciban el Espíritu Santo. Sin embargo, cada persona debe tomar la decisión de entregarse a Dios.

El Espíritu Santo es el Sello de Dios
Otro punto destacado fue que el Espíritu Santo representa el sello de Dios en la vida de los creyentes.

Según el Obispo, así como un niño recibe un certificado de nacimiento, quienes nacen del Espíritu reciben la marca espiritual que confirma su nueva condición ante Dios.

Finalmente, reforzó la importancia de buscar al Espíritu Santo por encima de todo y anunció que, en julio, se realizará un nuevo Ayuno de Daniel, dirigido a quienes desean recibir el Espíritu Santo y fortalecer su comunión con Dios.

Mira el mensaje completo a continuación:

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