Esta semana, el jueves 9 de julio, la Universal cumple 49 años. La fecha también marca el inicio de una cuenta regresiva especial: falta un año para celebrar su jubileo de oro.

La historia que comenzó de manera sencilla, en el quiosco del Jardín de Méier, en la zona norte de Río de Janeiro, sin infraestructura ni garantías humanas, solo con fe, un mensaje y el deseo de alcanzar a los que sufrían, ha escrito capítulos sorprendentes. Hoy, la Universal cuenta con más de 12 mil templos distribuidos en más de 150 países, donde se brinda atención diaria en 140 idiomas y dialectos.

Basadas en la Palabra de Dios, sus acciones van más allá de las paredes de los templos por medio de programas sociales que, con la ayuda de miles de voluntarios, llegan a prisiones, hospitales, comunidades, escuelas, asilos, cementerios y lugares afectados por guerras o tragedias, además de mantener una presencia activa en la radio, la televisión, internet y los medios impresos.

Un ideal divino

Al hablar sobre el crecimiento de la Universal, el obispo Edir Macedo, su fundador y líder, afirmó que nunca trabajó pensando en la grandeza futura de la iglesia, sino en «las almas que alcanzaría cada día». Para él, la expansión fue el resultado de poner en práctica la Palabra de Dios y de la transformación de vidas:

«Atribuyo ese éxito a la sinceridad y a la pureza del trabajo. Sabía que, si respondía a las expectativas de Dios, Su Espíritu conduciría la Obra de manera magnífica. El Espíritu Santo vio y ha visto el deseo, el propósito, la sinceridad y la seriedad del trabajo de los pastores, de todos nosotros. Entonces, Él bendice».

Al recordar el recorrido de la iglesia, Ester Bezerra, esposa del obispo, destaca que la misión siempre estuvo ligada a las personas:

«Pensábamos en cada persona que aún no había conocido a Dios ni alcanzado la salvación. En lo más profundo de nuestro corazón, ese siempre fue nuestro deseo: que todas las personas, de todos los pueblos y del mundo entero, fueran felices, como nosotros somos felices por haber conocido al Señor Jesús y la Fe salvadora».

República Dominicana es parte de esta historia

En República Dominicana, la Universal está presente desde 1995 y hoy cuenta con templos en distintas ciudades del país, donde diariamente miles de personas participan en reuniones de fe y reciben orientación espiritual.

Su crecimiento también se refleja en el fortalecimiento de proyectos como la Escuela Bíblica Infantil (EBI), la Fuerza Teen Universal (FTU), la Fuerza Joven Universal (FJU), el Grupo Caleb Universal, la Universal Evangelización Carcelaria (UEC), Venciendo la Depresión, El Vicio Tiene Cura y el grupo de Evangelización (EVG), que permiten atender a niños, adolescentes, jóvenes, adultos mayores, familias y personas que atraviesan diferentes situaciones.

Pruebas vivas

El legado de la Universal son las vidas transformadas, que se convierten en testimonio no solo de la labor de la institución, sino de aquello que las transformó: la Palabra de Dios.

De cara al futuro, el objetivo sigue siendo el mismo: alcanzar a los que sufren utilizando todos los medios posibles, sin importar la distancia.

A punto de cumplir medio siglo como una de las instituciones más sólidas del país, la Universal no mira únicamente lo que ya ha construido. Su enfoque continúa siendo el mismo desde el principio: llevar la Palabra de Dios y anunciar la salvación, cumpliendo el Ide determinado por el propio Señor Jesús, como está escrito en la Biblia, en Marcos 16:15.

«Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura» (Marcos 16:15)

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