El Ayuno de Daniel rumbo al Monte Sión comenzará el próximo lunes 13 de julio. Durante 21 días, hasta el 2 de agosto, el pueblo de Dios se unirá en un propósito de consagración, con el objetivo de renovar la mente y buscar el bautismo con el Espíritu Santo.
¿Por qué es importante?
Vivimos en un mundo constantemente bombardeado por información, redes sociales y distracciones que alejan al ser humano de la presencia de Dios. Por eso, este propósito surge como una oportunidad para quienes desean reorganizar su interior, fortalecer su fe y dirigir sus pensamientos hacia lo que verdaderamente edifica.
Los detalles
- El sacrificio: los participantes son invitados a renunciar a contenidos seculares, como entretenimiento, redes sociales y el consumo excesivo de noticias.
- El enfoque: el consumo diario estará limitado a contenidos que fortalezcan la fe, como la participación en las reuniones diarias de la Universal (consulta la dirección aquí), la lectura de la Biblia y los contenidos de la plataforma UNIVER Video.
El contexto del propósito
En el pasado, el profeta Daniel decidió consagrarse aun en medio de Babilonia y, de esa manera, permaneció fiel a Dios y recibió respuestas. De la misma forma, el Ayuno de Daniel invita a cada persona a apartar este período para una búsqueda espiritual más profunda.
El Monte Sión, en este contexto, simboliza la meta de la jornada espiritual: una vida de comunión con Dios y de renovación interior.
¿Cómo participar?
Para participar, es importante prepararse desde ahora. Habla con tu familia, organiza tu rutina y decide priorizar tu vida espiritual.
Además, el ayuno no se limita a abstenerse de información, sino que también implica oración, reflexión y una búsqueda constante de Dios.
En resumen
Si sientes la necesidad de una renovación espiritual, de fortalecer tu fe o de comenzar de nuevo con Dios, este propósito es una gran oportunidad. Al finalizar los 21 días, la expectativa es alcanzar una vida más ligera, centrada y fortalecida espiritualmente.
Busca la Universal más cercana y únete a este propósito de fe.
