El 30 de abril de 2026 marcó un día especial en la vida de las parejas que formalizaron su unión ante Dios durante la 16ª Celebración Nupcial, un evento que se llevó a cabo en todo el mundo y República Dominicana no fue la excepción.

La ceremonia incluyó la entrada triunfal de los novios al santuario, así como las parejas que en este día renovaron sus votos de matrimonio.

Matrimonio con propósito: El secreto de una unión duradera
El pastor Rodrigo Moraes y su esposa, la sra Viviane, se dirigieron a las parejas. Más allá de formalizar la unión, la celebración transmitió un profundo mensaje sobre el verdadero fundamento del matrimonio: la alianza con Dios. Se enfatizó que no existe una relación sólida sin conexión espiritual y que toda reconciliación requiere renuncia, es decir, «morir» a la propia voluntad.

Otro punto importante que se abordó fue el principal error en el matrimonio: intentar cambiar al otro sin reconocer la propia necesidad de cambio. Muchas parejas permanecen atrapadas por el orgullo y sus propios motivos, lo que impide la reconciliación. El mensaje fue claro: la transformación comienza en cada individuo.

También se advirtió sobre la mentalidad actual que valora el “yo” por encima de todo. La idea de “yo soy así” puede comprometer tanto la vida espiritual como el matrimonio, ya que la vida en pareja requiere sacrificio. Para que exista el “nosotros”, es necesario abandonar comportamientos dañinos.

Sin embargo, el cambio no ocurre automáticamente. Comienza con la decisión consciente de reconocer las faltas y buscar la transformación, permitiendo que Dios actúe en la relación.

Antes de intercambiar votos, los novios fueron llevados a reflexionar sobre la importancia de su pacto con Dios, simbolizado por la participación de la Santa Cena, una decisión personal de entrega y compromiso.

Luego, mientras caminaban hacia el altar, se hizo hincapié en que el matrimonio no se basa en emociones ni palabras, sino en la fidelidad a la palabra dada. Es este compromiso el que sostiene la unión ante los desafíos y hace que la relación perdure.

Y para cerrar con broche de oro esta noche tan especial, las parejas caminaron hacia el altar no solo para formalizar su unión, sino también para consagrarla a Dios. Reconocieron que es este pacto con Él el que fortalece, sostiene y da verdadero sentido a su relación.

Finalmente, te compartimos mas momentos de este evento único.

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