Ser heredero significa tener derecho a una herencia, pero, antes de ser heredero, es necesario ser hijo. Y fue justamente eso lo que el Señor Jesús nos quiso enseñar antes de presentarnos a Dios como Padre.
El pan, en la oración del Padre Nuestro, no representa apenas un pedido por el pan que alimenta nuestro cuerpo; se refiere a nuestra dependencia diaria hacia Dios y la expresión a nuestra confianza a Aquel que es la Fuente de toda provisión. Porque si tenemos un buen padre, podemos confiar de Su cuidado.
Participe este domingo, 8 de Noviembre, junto a su familia y lleve el pan para ser consagrado en el Templo de la Fe: Av. México #20 casi esquina Duarte, Especialmente a las 9:00 am.
También puede participar en la Iglesia Universal más cercana.
