El Ayuno de Daniel comienza el 3 de mayo y se extiende hasta el 24 de mayo, marcando un período de profunda entrega y desconexión de las distracciones de este mundo. Con el objetivo de priorizar la voz de Dios, los participantes se abstienen de información secular, entretenimiento y redes sociales. Además, esta edición tiene un significado espiritual aún mayor, ya que coincide con el tiempo de Pentecostés, que ya está movilizando a toda la comunidad de la Universal.
Contexto
Este camino no es un caso aislado. Actualmente, la Iglesia Universal está experimentando la unción con el aceite consagrado en el evento “La Familia al Pie de la Cruz”. Este acto simbólico prepara el terreno para lo que vendrá en mayo.
La promesa: el enfoque está en recibir o renovar el Espíritu Santo.
El ejemplo bíblico: en Hechos 2, la Biblia narra que el Espíritu Santo descendió sobre aquellos que obedecieron la guía del Señor Jesús y permanecieron unidos en el Cenáculo.
La meta: nos estamos preparando para nuestro propio “Pentecostés”, buscando el mismo derramamiento que ocurrió en tiempos bíblicos.
La Voz del Altar
El obispo Edir Macedo subraya la importancia de la unidad y el carácter profético de este clamor. Como observó durante la reciente «Meditación Matutina»:
«Oraremos, unidos en una sola fe, en un solo espíritu, precisamente allí en Jerusalén, desde el lugar donde descendió el Espíritu Santo, para que descienda sobre toda la Tierra, sobre todos los pueblos que creen en el Señor Jesús».
Para el obispo, esta distinción espiritual es lo que define al verdadero cristiano. De hecho, explica la esencia de la Iglesia:
«La Iglesia del Señor Jesús está formada exclusivamente por aquellos que nacen del agua y del Espíritu Santo. Jesús dijo: “Lo que nace de la carne, carne es; pero lo que nace del Espíritu Santo, espíritu es” [véase Juan 3], es decir, espiritual, de naturaleza divina. Por lo tanto, la Iglesia del Señor Jesús está compuesta por los miembros del cuerpo del Señor Jesús, que es el Reino de Dios. Son los hijos que nacen del Espíritu Santo. Así pues, cuando Jesús habla del Reino de Dios, se refiere a la Iglesia del Señor Jesús, formada por aquellos que nacen del agua y del Espíritu Santo».
Recientemente, durante la “Meditación Matutina”, el obispo Macedo añadió:
“El 3 de mayo comenzaremos el ‘Ayuno de Daniel’, que durará hasta el 24. El 24 es el Día de Pentecostés. Así que, cada día se ungirán y dedicarán este tiempo a que el Espíritu Santo descienda sobre sus vidas”.
Cómo participar en el Ayuno de Daniel
Participar en este propósito requiere sacrificio e intención. Ciertamente, no se trata de un ayuno de comida, sino de información.
- Abstinencia total: eviten noticias, películas, música y redes sociales que no tengan contenido espiritual.
- Consumo de contenido de fe: concéntrense en leer la Biblia, ver contenido en UNIVER Video y seguir los mensajes en el portal Universal.org.do
- Meditación matutina: recuerden que el Señor Jesús determinó que sus discípulos no debían estar ausentes de la fe en la promesa del Padre. Por lo tanto, la constancia diaria en la oración y en la presencia de Dios es fundamental.
¿Por qué hacerlo?
El objetivo principal es lo que la Biblia llama el “Nuevo Nacimiento”. Dado que vivimos en un mundo ruidoso, el silencio del Ayuno de Daniel permite a los participantes escuchar a Dios. Con este propósito que culmina el 24 de mayo, se espera que las personas experimenten una transformación profunda de su naturaleza interior o un fortalecimiento aún mayor de su fe. Por lo tanto, estén atentos para más información sobre este período.
Vea el mensaje completo del obispo Macedo sobre el pasaje bíblico de Pentecostés en el siguiente video:
